El mejor final de película es el que al mismo tiempo es un nuevo comienzo

Esta película demuestra que hay trenes que pueden volver a pasar en tu vida (aunque se tarde diez años en hacerlo) pero ahora vas a tener que estar dispuesto a perder el avión.

 

Anuncios

Recuerdo de cuando me enamoré del cine

Cuando era adolescente y estaba en la secundaria, casi sin querer descubrí que amaba el cine. Más que la gente “normal” que disfrutaba sentarse a ver una película.

Había descubierto que podía ir sola al cine (aunque yo lo tenía lejos y abarcaba un viaje importante en colectivo) pero además mi padre solía copiarnos películas y cada fin de semana nos traía varias.

No tenía internet en ese momento en mi casa, por lo que no tenía acceso a cientos y miles de películas como ahora, así que siempre las veía a todas (ahora no tengo tiempo para ver todas las que tengo en mi disco y cuando lo haga probablemente el número de películas allí sin ver hubiese aumentado potencialmente).

Cuando veía alguna que lograba fascinarme, era capaz de verla muchas veces. A veces dos en el día, varias en la semana. Así me enamoré de Big Fish (El gran pez) de Tim Burton.

Vi esa película tantas veces que me aprendí cada línea, y siempre me emocionaba en las mismas partes, no importaba que ya supiera todo lo que venía.

Unas compañeras de la escuela que también disfrutaban de ver películas me habían pedido una recomendación. O quizás yo se las hice sin que la pidieran, confiando en que la disfrutarían (casi) tanto como yo. Bueno, eso no pasó. Cuando me dijeron que la vieron, les pregunté a las dos hermanas mellizas qué les había parecido. “Sí, está bien”, sin ser muy expresivas. Y mencionaron lo gracioso que les había parecido la escena en que nace el bebé.

Yo no lo podía creer. De una película tan perfecta, llena de emociones, de situaciones tan originales, profunda, enorme… ellas se habían quedado con un gag menor.

Y así fue la primera vez que se me rompió el corazón. No fue un chico que me gustaba y no me dio bola.

Hoy creo que quizás por eso terminé, sin haberlo planeado, haciendo crítica de cine. Para expresar esas cosas tan increíbles que ciertas películas me generan. Hoy también ya estoy acostumbrada, especialmente en ciertos ámbitos, a recomendar películas y que la devolución luego no fuera ni cercana a la esperada. Ya no me suele afectar así, salvo si justo recomiendo con unas ganas alguna película a alguien que conozco (o creo conocer) mucho y no me puedo imaginar que no pueda apreciarla como yo. Ahí es otra historia.

Pero siempre tendré la posibilidad de sentarme a escribir, probablemente acá, y que alguien lea, o no. Al menos yo lo saqué de adentro.

Mini diario Bafici 2017

Para variar, como casi siempre o peor que nunca, vi muchas películas. En Visión del cine encontrarán mis críticas (cubrí toda la Competencia de Vanguardia y Género, la más extensa pero al mismo tiempo mi favorita, por lo distintas que son unas de otras), pero acá dejo unas pocas impresiones sobre todo lo que vi.

People Power Bombshell. O cómo empezar el BAFICI con una de esas películas aburridas e inentendibles.

Las cinéphilas. Iba a verla otro día pero decidieron ponerme hora y media de tiempo libre entre las dos películas de prensa de la competencia que seguía… así que terminé viendo ni más ni menos que siete películas ese primer día (ya sé, estoy enferma). Mi futuro está en Las cinéphilas, yo voy a ser una de esas señoras, sépanlo (la que viaja a Mar del Plata, ya soy mucho ella).

Demonios tus ojos. Amo las historias retorcidas pero esta parece una telenovela que quiere ser jugada.

All this panic. Un documental sobre unas adolescentes en Brooklyn y su traspaso a la supuesta adultez. Sencilla, chiquita, al principio una cree que no van a salir de los “white people problems” pero la verdad es que se va tornando cada vez más profunda y cercana.

Cinema futures. Amar el cine y querer saber más sobre él. Un documental sobre el inminente futuro del fílmico con geniales aportes de personas como el gran Scorsese.

Rock’n’roll… of corse. Un documental sobre el carismático Henry Padovani, primer guitarrista de The Police, que lo muestra en todas sus facetas, inspirador y al mismo tiempo reflejo de una hermosa época musical.

Golden exits. Amo a Alex Ross Perry pero como, a excepción de Impolex, ya había visto todas sus películas, sólo fui a ver esta. Quería además verlo a él, pero fui la primera función, estaba muy cansado, y no hizo q&a post función (sí respondió algunas preguntas antes, porque la intención la tuvo). Igual como soy tímida nunca pregunto nada por más que sí tenga preguntas. Golden exits me gustó bastante, me pareció la faceta más madura del director (como cineasta, lo mejor es que sus personajes siempre se alejan de los cánones), con un tono perfecto entre el drama y la comedia. No es Listen Up Philip (su mejor peli) ni Queen of Earth, sino algo entre el medio.

Lilith’s awakening. Quería que me gustara mucho, pero lo cierto es que falla bastante. Llena de buenas ideas, y sin embargo se termina tornando algo ridícula.

The intestine. Me sorprendió que en mi competencia hubo varias canadienses. Ésta es interesante, aunque no mucho más, expone temas copados pero no todos los termina de desarrollar.

Une vie. Estaba entre dos francesas, una con Isabelle Huppert o la nueva de Stephane Brize… y ganó él porque vino como invitado y me interesaba presenciar alguna de sus funciones (también, las otras que daban las había visto todas menos una). Lindo drama de época, muy francés, como me gustan a mí.

Suspiria. La sola idea de ver en pantalla grande una de mis películas favoritas de uno de mis directores favoritos ya me fascinaba. Lo llevé a #novio que nunca la había visto pero todos sabemos que era una excusa, en realidad yo quería volver a verla. Y no hice más que confirmar que es una gran, gran película.

The void. Una de esas novedades que prometía mucho y sin embargo resultó algo decepcionante. La trama comienza a recargarse cada vez más hasta ya perder el interés. Una pena.

Correspondencias. En la función de prensa, un señor al que no vi porque estaba sentado detrás de todo en la otra punta de la sala donde estaba yo, se durmió tan profundo que roncó muy, pero muy fuerte. Al principio generó risas, pero cuando el ronquido seguía, una chica tuvo que levantarse y despertarlo. Creo que después se fue, pero lamenté no haber visto quién era, si lo conocía. Es cierto, la película es larga, dura poco más de dos horas, y a veces entrar a ver una película así a las diez de la mañana no es lo mejor, pero a mí de todos modos me gustó, aunque sí sentí su duración.

Santoalla. Un pequeño y modesto documental que se torna cada vez más atrapante. La historia parece de película pero es real.

Todo sobre el asado. Salí de verla y le mandé un mensaje a mi novio, que la veía esa noche: “Odié Todo sobre el asado. Necesito que la veas para saber si soy yo”. Si bien a él después le gustó algo más que a mí, coincidió conmigo en que trata muy mal a sus entrevistados. Queriendo ser gracioso (que encima a mí no me pareció en lo absoluto eso), se termina burlando de ellos hasta un modo exasperante. Su tono cancherísimo me puso de muy mal humor.

Zoology. Muy curiosa, con una trama atractiva (una mujer a la crece una cola), el film no termina de encontrar su tono. Divertida por momentos, dura por otros, es rarísima.

Mario on tour. Una de esas pequeñas grandes sorpresas que tiene el festival. Película argentina protagonizada por Mike Amigorena, acá en su mejor faceta, interpretando a un cantante que no encuentra otra solución momentánea para vivir que haciendo cóvers de Sandro. En el medio, enfrentar la reciente muerte de su madre, reencontrarse con su pequeño hijo, y seguir manteniendo a flote esa amistad con su agente. Hermosa y muy divertida, al mismo tiempo conmovedora sin caer en lugares comunes más allá de lo que uno podría esperar de su trama, que a la larga historias como estas han sido contadas tantas veces…

Adios entusiasmo. Otra de esas pequeñas sorpresas. Amo los retratos familiares que se pasean entre la drama y la comedia y terminan dejando un sabor agridulce. Algo así, pero de manera más curiosa, sucede con esta película.

Have a nice day. Una película animada a lo Tarantino que, de todos modos, me terminó aburriendo un poco.

Prank. Otra de las canadienses, en este caso una buena película con un par de recursos narrativos muy interesantes: la inclusión de pequeñas historias que dan lugar luego a las bromas que realizan sus protagonistas, y la representación ilustrada de películas de culto que el cinéfilo del grupo ama narrarle a sus amigos.

El candidato. La nueva de Daniel Hendler, una comedia que no es tan graciosa como una esperaría, pero más real de lo que uno quisiera. Si bien siento que le faltó un poco de fuerza, está bastante bien.

Higanjima: Vampire Island. La fui a ver por el tiempo que tenía libre, y porque estaba la palabra Vampire en el título. Me aburrí, creo que me dormí un poco incluso. Es bizarrísima y berretísima. Y algo que no sabía: es secuela, de una trilogía. O sea que es una historia que vi empezada, y de la cual aún no conozco su final.

Sambá. Iba a entrar a ver Wind, de la Competencia Internacional, pero por confiar en mi memoria me metí a la sala de al lado. Terminé viendo Sambá, de la Latinoamericana, que de todos modos me gustó mucho. Una historia contada mil veces, una redención a través del boxeo, pero que de todos modos se siente muy auténtica y el final está bueno porque no cae en lo esperable.

Toublanc. No leí nada de Juan José Saer y esta película pretende homenajear su obra. El film tiene lindos momentos y escenas, pero para mí nunca terminó de funcionar. Hay una trama principal, y casi nunca está, la de la investigación, mejor dicho la de dos investigaciones. Ninguna interesa, lo más interesante es el retrato de dos personajes solitarios.

O ornitólogo. Una película que va transformándose, así como su protagonista.

Therapy. Película de terror francesa a lo found footage. Odio el found footage pero ésta tenía de interesante que en realidad la trama giraba sobre unos policías que encontraban unos videos y a medida que los van viendo, se van acercando a la identidad de este asesino. Pero no tienen mejor idea de utilizar esto que a través de escenas repetidas que preguntan, “¿Tienes el siguiente video? Buenísimo. Veámoslo”. Y eso es todo. La otra trama, la de terror, la que está dentro de esos videos, cae en todos los lugares comunes del género, y algunas inconsistencias más del guión hicieron que no pudiera más que odiarla.

Pornocratie: Les Nouvelles Multinationales du sexe. Un documental con una temática muy interesante. La idea de una industria, la del porno, que consume todo el mundo y que sin embargo está muriendo. La realizadora Ovidie (ex actriz porno, ahora escritora, directora e ícono feminista) de introduce en lugares desconocidos para muchos, pero lamentablemente se nota que no pudo, que no le permitieron acceder del todo, y la resolución se siente apresurada.

La loi de la jungle. Divertidísima y absurda comedia francesa. Leí después que la Cahiers Du Cinema la había elegido entre las mejores películas del 2016. Muy recomendable.

La vida sin brillos. Lo que más me llama la atención es que los directores sean dos muchachos tan jóvenes,  que seguramente no vivieron las épocas de mayor gloria de las mujeres a las que les dedican el film. Las extinguidas, íconos de belleza de los 80s en su regreso al teatro, y al mismo tiempo un retrato íntimo sobre cada una de estas personas y personajes.

Ojalá vivas tiempos interesantes. Buena premisa pero mal desarrollado el guión. Si bien toma un tono cada vez más interesante, todo parece suceder porque sí y se torna larga (dura dos horas, y eso es mucho para este tipo de película).

Porto. Me enamoré. Me enamoré perdidamente de esta película y es probable que luego escriba algo más sobre ella en mi blog. Una historia de amor que dura sólo una noche pero de esas que se quedan con uno de por vida. Y sí, claro que ver a Anton Yelchin provoca muchas sensaciones, porque siempre se lo va a extrañar.

Dark Night. Una película a nivel visual hermosísima, pero nada más. Su director sabía mucho qué quería retratar, y la película es un conjunto de escenas sobre determinados personajes, estereotipos, de norteamericanos hoy en día. Una mirada oscura, oscurísima para un final que ya conocíamos. En el medio, una hora y media de escenas reiterativas que se agotan rápidamente.

El bar. Había muchas expectativas para lo nuevo de Alex de la Iglesia. Lo cierto es que empieza muy arriba, con buenos personajes, una locación y un conflicto aunque no claro lo suficientemente potente. No obstante, a lo último ya se la siente reiterativa y cansina, y la resolución resulta poco inspirada. Es divertida, sí, pero podría haber sido algo mucho más interesante.

Ceux qui font les revolutions a moitie n’ont fait que se creuser un tombeau. La sola idea de entrar a las diez de la mañana a ver una película de tres horas de duración me tuvo de malas varios días. Hasta que fui a verla y me terminé encontrando con una muy buena e interesante película, oscura y algo pesimista, pero muy potente. Al final, terminó ganando en la Competencia de Vanguardia y Género.

Rudzienko. La nada misma. En realidad, si uno sabe cómo fue rodada y por qué, se torna algo mas interesante. Pero si uno no tiene esa información, se encuentra con un film de largas y estáticas escenas que a veces no dicen nada. Y cuando hablan sus personajes, no tienen subtítulos para aparecer después esas líneas pasando sobre una pantalla negra.

The love witch. La estética del film es hermosa y perfecta, está en cada detalle su realizadora (de hecho cumple mil papeles además de directora, escritora de guión, vestuarista, escenarista, editora…). La trama está buena, quizás esperaba algo más pero cumple.

The Mole Song – Hong Kong Capriccio. Uno lee Takashi Miike y ya quiere. Bueno, ésta es una secuela y me enteré después, de todos modos se re puede ver por sí sola (tiene un breve resumen al comienzo). Una de acción muy divertida y bizarra. No decae nunca.

Dhogs. Una española que podría haber sido re interesante y termina cayendo en unas pocas e impactantes (y largas) escenas de gore. Lo mejor de la trama queda relegadísimo, en su lugar mejor mostrar el morbo. No me gustó.

Mimosas. Otra de esas películas pretensiosas y aburridas.

La región salvaje. Película mexicana sobre los peligros de dejarse llevar por el placer… en este caso, el placer que provoca un extraño alien. Para mí no termina de funcionar lo que nos quisieron contar.

Cemento – el documental. La historia del rock nacional pasa por acá y hoy está reflejado además en este documental. Muchos y valiosos testimonios.

I tempi felici veranno presto. Cuando empezó una señora se sentó al lado mío y no sé por qué, antes de irse, tuvo la necesidad de comentarme “esta película es un bodrio”. Yo la miré con cara de “y bueno, ¿qué se le va a hacer?”. Mi trabajo era verla, estaba entre la competencia que cubrí, así que me quedé (siempre me quedo, nunca me voy de las películas, ni de aquellas que entro a ver por mí misma), y si bien en la segunda mitad se pone más interesante, no me gustó.

My entire high school sinking into the sea. Una película animada, con una estética bastante psicodélica por momentos, y con voces de gente que quiero como Jason Schwartzman y Lena Dunham. Es una historia re chiquita, sobre adolescentes en medio de una situación catastrófica. Me gustó bastante.

Bliss. Película griega que tiene buen punto de partida pero para mí falla en su resolución. La actriz principal la rompe, como una mujer que cada vez se está volviendo más loca (me recordó por momentos a Queen of Earth).

SHOT! The Psycho-Spiritual Mantra of Rock. Obviamente lo amé. Amo las fotografías de Mick Rock, quien pudo adentrarse en la mejor época musical de la historia, que para mí es el glam rock. Además está contado de una manera muy atractiva, y cuando empezó me hizo acordar a 20.000 days on Earth, porque la ficción se introduce (en este caso, el propio Mick se ve a sí mismo años atrás cuando estuvo cerca de la muerte). Recomendadísimo, tiene todo lo que me gusta y seguro a todo el mundo también. Bowie, Iggy Pop, Lou Reed, Queen…

Merry Christmas Mr. Mo. Tenía que verla a la mañana pero por querer ver a toda costa My entire high school sinking into the sea, tuve que clavarme hasta las once de la noche para ver la que correspondía, la que tenía que ver para poder escribirla. Así que la estaba odiando de antemano por eso y al final me encontré con una película re linda. Hay que dejar de prejuzgar, tengo que dejar de prejuzgar.

Killing ground. Una australiana sobre una parejita que se va a pasar unos días tranquilos a un lugar casi desolado… y claro, no la van a pasar muy bien. El film juega con dos historias en distintos tiempos, pero rápidamente se pierde lo interesante de esa día. Tiene algunos buenos momentos, pero no mucho más.

Las malcogidas. Una comedia boliviana que, más allá de caer en algunos lugares comunes, resulta muy linda y refrescante. Hay algunas secuencias musicales que están geniales.

The assignment. Michelle Rodriguez como un tipo al que convirtieron contra su voluntad en mujer. Una de acción, dirigida por Walter Hill (quien hizo la gran Streets of fire, que gracias al Bafici pude ver en pantalla grande hace un par de años, también con la excusa de “voy a llevarlo a mi novio que no la vio” cuando todos sabíamos que yo quería volver a verla). Cumple.

Estiú 1993. La que ganó, por eso la vi, la verdad, muy linda. Chiquita pero profunda.

Medea. Crudísima.

The girl with all the gifts. Pensaba ver algo más el último día, pero me pudo la fiaca. Ya luego de haber cumplido con las críticas que me faltaba, me decidí tomar un día de relax en casa, y sólo me fui a ver esta película a la noche. Una de zombies interesante dentro de un género que ya no parece tener mucho para ofrecer.

 

Bueno, a todas estas películas se le han sumado litros de café y tabletas de actron, y calorías por montones. Y se le han quitado muchas horas de sueño. Los números de mi BAFICI fueron 51 películas y 21 críticas. Y eso que me quedé con ganas de ver mucho, mucho. Pero entonces me digo a mí misma, “tranquila, Jessi, no se puede ver todo en el mundo”.

La ciudad de los sueños

SPOILERS AHEAD porque no me contengo y esto es una catarsis más que otra cosa.

“Supongo que no toda la gente que se ama termina junta”, le dije a mi novio mientras cenábamos después de ver La La Land y la discutíamos. “¡Pero se aman!”, me había exclamado él antes de mi frase, que luego pensó y le gustó. Porque es real, ¿o no? ¿Todos terminamos con la persona a la que amamos?

La la land es bastante más amarga de lo que hubiese imaginado. Un musical, una oda a Hollywood, a los sueños y al amor. Emma Stone y Ryan Gosling cantando, bailando y enamorándose y enamorándonos. ¿Qué podía salir mal? En realidad, nada, sólo que lo que puede ser hermoso puede también ser doloroso. Como esos what ifs que inundan nuestras vidas, ilusiones y fantasías de una vida que creemos que podría haber sido posible, pero no se quedaron más que en ese plano de posibilidades pasadas. “Algunos preferimos la ilusión a la desesperación”, decía Nelson en algún capítulo de Los Simpsons (que no era de los mejores pero esa frase funciona a tantos niveles…)

En La la land entendemos que ellos no podían quedarse juntos si querían cumplir sus  sueños. Estar juntos implicaba sacrificarlos, o uno o el otro, o los dos. En cambio, separados sus caminos estaban dispuestos a llegar a ese punto de la vida que siempre soñaron. ¿Puede haber algo más cruel? ¿Que elegir entre los sueños o el amor?

La la land es hermosa, pero duele. “¿Cómo puede lastimarte si luce tan atractiva?”, se preguntaba Madonna en su canción Hollywood. Y para Damien Chazelle parece que Hollywood es exactamente así, hermosa, pero ser parte de ella requiere sacrificio.

No vale la pena que diga mucho más sobre la película, porque si me están leyendo ya la vieron (o eso espero). Creo que Chazelle hizo un trabajo hermoso, alguno de los planos secuencias están muy bien logrados. El guión es bastante básico y no necesita profundizar más que en ellos dos, el resto de los personajes secundarios no llegan siquiera a ser personajes secundarios, no tienen desarrollo, no interesan. Emma Stone y Ryan Gosling están divinos. Él especialmente me gustó, porque a veces con un gesto mínimo, sin decir nada ya expresaba un montón.

Hay amor por el cine clásico, por los musicales, hay mucho amor en La la land. Una película que empieza como un musical alegre pero a medida que se va sucediendo se torna un poco menos musical (los números comienzan a aparecer con menor frecuencia) y más amarga.

Me pone contenta que sea una película como La la land la que esté tanto en foco últimamente y no alguna que es probable que olvidemos en un año o dos. Bueno, sólo el tiempo sabrá (o no) si La la land perdura, pero en mi vida seguro que sí.

Anatomía musical de una película perfecta

Desde que vi Mommy por primera vez, hace poco más de dos años en el Festival de Cine de Mar del Plata, que no me la pude sacar de la cabeza. La vi algunas veces más (incluso cuando la estrenaron como medio año después de que la hubiese visto) y lo cierto es que sigue estando muy presente. No exagero cuando digo que para mí es una de las mejores películas que ha dado el cine en los últimos años, ¿décadas? Tal vez.

Cuando fui a verla, no tenía mucha idea de nada. Apenas conocía a su joven director, pues no había logrado fascinarme demasiado con Les Amours Imaginaires como una amiga mía y varios conocidos más, pero sí me había gustado mucho Tom a la Ferme, con ese clima asfixiante y perturbador que por momentos parecía casi una película de terror. Laurence Anyways la vería luego y confieso que todavía no me acuerdo nada de J’ai tué ma mère, aunque sé que la vi en algún momento por Isat. Y después de Mommy, ver Juste la fin du monde fue un poquito decepcionante. Confieso que no me gustó demasiado su última película más allá de algunos momentos buenos, en general explota a niveles ya innecesarios los rasgos de su cine.

Una de las muchas cosas increíbles que le encuentro a Mommy es el uso de la música. No porque utiliza lindas canciones y de un modo bonito. No sólo por eso, al menos. Sino porque agarra temas conocidos hasta el hartazgo en su mayoría, temas que cada uno ya debe asociar con sus determinados momentos de la vida, y le da una vida nueva. Incluso algunas de las canciones tienen en su letra una literalidad que bien podrían haber convertido a este film en algo obvio y aburrido. Y no sucede. Cada canción, aunque la hayas escuchado mil veces, luego no podés evitar asociarla a Mommy.

Si bien el soundtrack tiene varias canciones más, me voy a centrar sólo en cinco. Y en cada una de sus escenas.

White Flag, de Dido.

Sé que no debería amarte aún, o al menos decirlo, pero si no lo dijera seguiría sintiéndolo, así que qué sentido tiene. Juro que no estoy queriendo complicar más tu vida ni regresar a dónde estábamos. (…) No habrá bandera blanca en mi puerta. Estoy enamorada y siempre lo estaré.

“Amar no salva a las personas”, le dicen a esa madre que va a buscar a su hijo para intentar otra vez esa relación madre-hijo cuya enfermedad de él se lo hace tan difícil. En ese mundo en el que transcurre Mommy (apenas diferente del nuestro), ella podría abandonarlo y que el estado se hiciera cargo. Pero no quiere, no se va a rendir tan fácil.

Sé que dejé mucho desorden y destrucción como para regresar. Y que no causó más que problemas. Entiendo si no podés volver a hablarme. Y si vivís con las reglas de “se terminó”, estoy segura de que aquello tiene mucho sentido.

Entre esta madre e hijo hay una relación de amor recíproca, pero muy intensa, casi tóxica. “A lo mejor un día ya no me ames”, le va a decir él más adelante, “es así, sucede”.

Y cuando nos encontremos, que se que va a pasar, todo lo que estaba ahí seguirá estando. Lo dejaré pasar, me morderé la lengua, y vos vas a pensar que lo superé…

Como si hubiese amores que pudieran superarse… “Una madre no se despierta una mañana no queriendo más a su hijo. ¿Entendés? Lo único que va a pasar es que te ame más y más. Y vos seas quien me ame cada vez menos”, es la respuesta de su madre.

Acá, la canción de Dido, que suena de principio a final, sirve principalmente como marco de la larga secuencia que lo trae de vuelta al mundo exterior a su protagonista, junto a esa madre que lo quiere de manera incansable. Y además presenta ya algunos de los problemas y personajes que se tornarán importante a lo largo del asfixiante relato. Esa pantalla cuadrada se quedará así casi todo el tiempo, y ya nos empezamos a acostumbrar, a convivir con esa idea de que no la vamos a pasar bien.

On ne change pas, de Celine Dion

No sé nada de francés (y la idea de usar un traductor robotizado de Google no me atrae demasiado), pero no creo que sea necesario en esta escena. Acá, tenemos a ese tercer personaje, la vecina, la amiga, la maestra, que también lleva una vida difícil que le pesa, aunque no hable de eso. No habla demasiado no sólo por el impedimento que tiene, porque se traba y tartamudea, sino porque parecería abrir la boca sólo para decir cosas importantes.

Si bien es Steve el que entra en escena cantando y bailando esta canción, de a poco las contagia y Kyla comienza a bailar y a cantar, primero de manera más tímida hasta dejarse llevar por la canción y disfrutarla como corresponde que se disfrute la música, cantando y bailando con los ojos cerrados. Es una escena que podría querer hacerte creer que no todo está perdido y que se es posible sobrevivir. No, deberían ser advertidos: Mommy es tan hermosa como dolorosa.

Wonderland, de Oasis

Quizás vos vas a ser quien me salve.

Los Beatles nos quisieron hacer creer que todo lo que necesitábamos era amor. Pero el amor no salva, nos dicen al principio de la película. Y si bien seguramente no necesitamos a Dolan que nos lo haga saber, nunca está mal un cachetazo que te lo recuerde.

No creo que nadie se sienta como me siento yo con vos, ahora.

Cuando suena Oasis, es porque creemos, nos comimos la ilusión, de que Steve puede salvarse. De que incluso para alguien tan problemático como él hay una salida. La pantalla se abre, respiramos con mayor facilidad. Nos sentimos libres. Pero no nos dura mucho tiempo ese aire, porque no deja de ser más que una ilusión todo eso. Algo pasajero.

Vivo per lei, de Andrea Bocelli

Steve se pone frente a la gente a cantarle ese amor inmenso e irracional que siente por su madre, pero sólo encuentra burlas. Contiene la respiración y se las banca, lo que no se banca es ese ambiente degenerado (así lo siente), en el que su madre también se encuentra metida, y explota, del único modo que sabe explotar, a través de la violencia.

Born to die, de Lana del Rey

Pies, no me fallen ahora. Llévenme hasta la línea de llegada. Mi corazón se rompe a cada paso que doy pero espero que las puertas me digan que eres mío.

Para Steve no hay otra salida, no hay otro final posible. El final con el que fantasea su madre es irreal, un sueño que nunca podrá hacerse realidad.

A veces el amor no es suficiente y el camino se torna difícil, no sé por qué.

Otra vez, por si no nos quedó claro: el amor por sí solo no salva.

Mommy es así, una película amarga, triste, pero al mismo tiempo tan hermosa que se nos es imposible no creerle. Por eso ningún final podría haber sido más acertado que aquel en el que Steve corre hacia su destino final, el único posible para él, mientras Lana canta sobre el suicido.

Mis películas favoritas siempre terminan siendo así, devastadoras pero llenas de belleza. Mommy la pienso y la sigo pensando y sólo logra que cada vez me guste más y más, y al mismo tiempo la sufra más y más. Se me ponga la piel de gallina o los ojos llorosos cada vez que escucho algunas de estas (o el resto de las canciones que suenan en la película) canciones. Ese tipo de experiencias me gusta que me brinde el cine, que me den vuelta, que se me metan dentro y revuelvan todo, visceral. Y éste es uno de los ejemplos más claros que encontré en mucho tiempo.

Mujeres en el cine del 2016

Mi top 10 (aunque sin un orden específico, perdón) con los mejores retratos femeninos que dio este año.

Viaggio Sola. Una mujer independiente y exitosa que se da cuenta que no necesita de nada más que de ella misma para ser feliz.

Julieta. Una mujer que esconde un pasado que todavía le duele, pero al que no puede dejar ir así como así.

Carol. Dos mujeres, una joven y sin saber aún qué quiere de su vida; la otra ya adulta, inteligente, refinada y segura de lo que quiere.

Love and friendship. Una mujer que siempre consigue lo que quiere, manipuladora y seductora.

Mustang. Jóvenes presas de una sociedad que las fuerza a llevar una vida diseñada por otros.

The room. Una madre cuya terrible adversidad que le toca vivir no le impide criar a su hijo y darle todo lo que necesita para que pueda salir al mundo.

Pride and prejudice and zombies. Una revisión bizarra pero muy entretenida de la novela de Jane Austen, en la que las mujeres son letales a la hora de defenderse.

A girl walks home alone at night. Una vampira que anda sola por las calles de noche buscando alimentarse, pero sólo de hombres y aquellos que antes han maltratado a una mujer.

Gilda. Una mujer que abandona una vida pre diseñada para dedicarse a hacer lo que le gusta y hacerse un lugar en un mundo que no parece aceptar a la mujer como otra cosa que un objeto sexual.

BONUS

Acá se estrena comercialmente en enero, Aquarius. Una mujer hermosa, sensual y culta que nunca dejará de luchar por lo que quiere.

Balance 2016: películas

Publicado y escrito originalmente para Visión del Cine, les dejo mi listado de las que yo considero han sido las películas del año. El top 10 está compuesto por estrenos comerciales en Argentina, y el agregado de cinco películas, aquellas que han pasado por algún festival pero no lograron, aún (alguna no lo hará nunca) su estreno en circuitos comerciales. No hace falta decir que es todo muy subjetivo y, por otro lado, el orden es en gran parte un poco aleatorio; los primeros puestos son los más claros para mí. Los links que dejo son a críticas mías, que no todas tienen.

1. Zootopia

2. Carol

3. Nocturnal animals

4. Viaggio Sola

5. Julieta

6. Arrival

7. Rogue One

8. La larga noche de Francisco Sanctis

9. Before I wake

10. Anomalisa

(Hay varias que pertenecen al año pasado, como Carol, que incluso creo que acá la mencioné como LA película del año 2015 y por eso en el 2016, en que no pude volver a mencionarla, la relegué a un segundo puesto)

No estrenadas

1. La reconquista

2. Paterson

3. L’avenir

4. The lure

5. Sing street

Lo nuevo de tres directores de cine de terror que me gustan

No es ninguna novedad que me gusta, y mucho, el cine de terror. Incluso siempre que me preguntan cuál es mi género favorito, elijo ése. Aunque mis películas preferidas no suelan pertenecer a tal.

Esta semana que pasó, vi tres películas a las cuales les tenía muchas ganas, por los nombres que cada una traía con ellas.

Blair Witch. Confieso que, quizás porque no la vi cuando recién salió, sino un par de años después, o quizás porque la considero culpable de la cantidad de películas de mediocres para abajo que usan y abusan del found footage, o quizás porque simplemente no era para tanto, es que la original nunca me gustó demasiado. Tengo muchos problemas con los found footages, siempre las veo las que son de terror pero en general las termino odiando. Me molesta su camarita inquieta (siento que es más inquieta de lo que sería si uno realmente protagonizara la película), su inconsistencia muchas veces desde el punto de vista subjetivo que mantiene, y no me creo que en momentos como en los que uno corre por su vida pueda acordarse de seguir filmando y enfocando. Bueno, confieso también que amo a Adam Wingard, que cuando vi You’re next me compró de manera inmediata y ni hablar con la inédita The Guest. Sus cortos en VHS y The ABCs of Death también me parece que son mejores que el resto. Y cuando me enteré que su próxima película The Woods sería en realidad una secuela de The Blair Witch Projects, le puse fichitas. Sobre todo porque además está escrita por su frecuente colaborador guionista Simon Barrett.

Entonces se estrenó y la fui a ver. Y si bien creo que tiene cosas interesantes (la cámara no es tan nerviosa, y todos sus gadgets me permitió distenderme un poco, sólo un poco, de las posibles inconsistencias que siempre busco -¿quién estaría filmando esta parte? ¿no se debería ver su pelo? ¿esa especie de distorsión de sonido no fue más bien algo que sintió el personaje y que la cámara no tendría cómo reflejar de ese modo?-), a la larga las termina desaprovechando. Y el guión, el bendito esqueleto de la película, es la principal causa de que al final, no hay caso, la película no funcione. Una pena, no bajo los brazos ante Adam Wingard pero sin dudas me parece un traspié y me da lástima incluso porque pensé que iba a ser su gran momento.

31. Entre mi cataratas de confesiones totalmente subjetivas y personales no puedo evitar la siguiente: amo a Rob Zombie. Me gustan sus películas (me debo de él sólo la animada), me encanta su mujer, los actores que suele elegir para acompañarla (Me enamoré de Bill Moseley por culpa especialmente de The Devil’s Rejects, por ejemplo), la estética setentosa, la banda sonora. Amo su cine, es así. Y si bien The Lords of Salem no logró gustarme lo mucho que esperaba que me sucediera, con 31 quedé encantada. Es cierto que a nivel guión, falta mucha profundidad en personajes, motivaciones y situaciones varias, pero cumple aunque sea a rajatablas. Y a nivel audiovisual, desborda, es Zombie en su máxima potencia. Lo gore con lo  estético se conjugan de una manera para mí sumamente atractiva. Los villanos ya me resultan icónicos (Doom-Head es increíble, pero hasta me quedé con ganas de más Sex-Head), y el final, implícito, también me gustó. La presencia femenina del film (Sheri Moon, Meg Foster, Elizabeth Daily) es de lo mejor junto al Doom-Head de Richard Drake.

No llega a ser el mejor Rob Zombie, como sucede en aquella película que además de todo esto (villanos, sangre, bizarreadas varias, Lynyrd Skynyrd…) tenía mucho corazón (sí, corazón) como sucede con la brillante The Devil’s Rejects, pero para mí cumplió con cada una de mis expectativas.

Hush. A Mike Flanagan lo descubrí de casualidad. Cuando había empezado a escribir sobre cine hacía no mucho, fui como prensa a la avant premiere de una película de terror muy chiquita llamada Absentia. Fue la primera película que vi en el cine, como dato de color, con quien hoy es mi novio. Y a ambos nos había gustado. Es de bajísimo presupuesto pero tiene una buena idea y un buen desarrollo de tal. Cuando se estrenó Oculus, confirmé que a este director había que seguirlo. Y cuando vi Before I wake (que todavía no pudo estrenar en los Estados Unidos), salí fascinada, eso que no es para nada una película de terror (bueno, empieza como tal pero lo cierto es que es inclasificable).

Flanagan es ante todo un gran constructor de climas. Pero no es ahí en donde se queda cada una de sus películas, sino que siempre tienen una historia interesante para contar. Gracias a Netflix vi Hush, película que coescribió junto a su mujer y protagonista del film, Kate Siegel.

Según la trivia de imdb (soy adicta a leerlas), ambos escribieron el film al mismo tiempo que la actuaban, para que el film pudiera desarrollarse del modo más verosímil. No me puedo imaginar nada más divertido que escribir una película, de terror, junto a tu marido Mike Flanagan, de este modo. Por cierto, ella está maravillosa en el no fácil papel de una mujer sorda que un día es acechada, sin razón aparente (a mí me rememoró a The Strangers, “because you were home”), por un joven que quiere asesinarla, un joven que creyó que iba a ser un target fácil y se encuentra con una mujer que no se define por su discapacidad, y que es una luchadora (no puedo evitar ahora acordarme de otra película que vi el fin de semana, “The shallows” y lo obvio y pobre que está desarrollado allí este concepto, con lo que el padre le dice al principio sobre cómo su madre era una luchadora… pero me voy por las ramas).

Siento que el cine de Flanagan sigue madurando pero de la manera más impredecible (Before I wake es particularmente el ejemplo más claro de esto), y eso me hace sin dudas querer seguir viendo cosas suyas. Bueno, su próxima película es la secuela de una de terror malísima, obvia y totalmente olvidable: Ouija. No obstante, creo que desde el trailer de esta nueva entrega uno puede crearse lindas expectativas.

Nadie se puede reemplazar

Yo siento que nunca puedo olvidar a alguien con quien he estado porque cada persona tiene sus propias características. Uno no puede reemplazar a nadie. Lo que se perdió, se perdió. Cuando termino cada relación me lastima mucho. Nunca me recupero del todo. Por eso tengo mucho cuidado al involucrarme porque me duele mucho. Incluso cuando sólo me acuesto con alguien, en realidad no hago eso, porque extrañaré las cosas de esa persona. Me obsesionan las cosas pequeñas.

Tal vez estoy loca.

Cuando era una niña, mi mamá me dijo que siempre llegaba tarde a la escuela. Un día ella me siguió para saber por qué. Yo me quedaba viendo las castañas caer de los árboles y rodar por la vereda, o a las hormigas cruzando el camino, la sombra de una hoja proyectarse en el tronco del árbol… cosas pequeñas.

Creo que lo mismo pasa con la gente. Veo en ellos pequeños detalles, muy propios de cada uno, que me conmueven y que extraño, y que siempre extrañaré.

Nadie se puede reemplazar porque todos están hechos de detalles hermosos y específicos.

Hoy no escribo. Hoy la cito. Palabras de Celine en la que quizás sea la mejor de la trilogía protagonizada por Ethan Hawke y Julie Delpy y dirigida por Richard Linklater. Palabras que siempre sentiré propias.

El famoso hilo rojo

Estoy al tanto de casualidad supongo sobre todo lo que concierne mediáticamente a los protagonistas de esa película. Aunque me guste vivir en una burbuja y muchas veces lo haga adrede, hay cosas de las que uno tarde o temprano siempre lee o le cuentan. Es que en serio, poco me interesa más que la farándula barata de nuestro país.

Yo quería ver El hilo rojo porque es de la misma directora que Abzurdah. Quise verla aún con más énfasis cuando leí el libro recién editado (que me lo devoré en un solo día de lo mucho que me atrapó), aquel en el que está “inspirada” la película. Lo cierto es que hasta hoy, que leí esta entrevista, no entendía cómo y cuándo había surgido el guión y el libro, en qué orden.

Así que, efectivamente, fui a verla. Y salí muy decepcionada. No me parece justo comparar libro y película, no en este caso, donde a la larga están tan alejados el uno del otro.

Mi idea no es acá hacer una crítica de la película pero paso a enumerar las cosas que ahora recuerdo que no me gustaron: clichés (el beso bajo la lluvia como mejor ejemplo), diálogos horribles, personajes secundarios desaprovechados (por ejemplo, ¿qué onda la amiga? después desaparece ese personaje, y creo que en la historia es cuando más debería estar), situaciones forzadas (el encuentro entre los cuatro personajes me pareció horrible, sobre todo la actitud del personaje de Vicuña), cero empatía con los protagonistas (ella es una histérica, él es un regalado e insistente). Hubiese sido genial que se aprovechara en serio esa idea de dos personas que parecen realmente estar conectadas por algo invisible, que el destino parezca que quiere que estén juntos. También hubiese estado bueno que se exploraran temas como la infidelidad, pero acá se cae en los lugares comunes de siempre.

Incluso el final es cobarde. No es abierto, es cobarde. Si no la vieron y no quieren saber, no lean mi próximo párrafo.

El “Ahora no puedo” es sólo otro rasgo más de la indecisión/histeriqueo del personaje principal. No es un “vamos a ver qué pasa con esta decisión”, sea cual fuera, como debería ser un lindo final abierto. Sabemos que es un personaje al que le cuesta tomar decisiones, que le cuesta tener responsabilidades, sobre todo porque, error, ella lo dice explícitamente.

A la larga, termina siendo una película aburrida, melodrama de telenovela berreta. No sólo nunca nos creemos el amor entre ambos personajes, sino que tampoco la pasión la sentimos más que en unas pocas escenas.

Estoy decepcionadísima porque me encantaba la premisa y quería mucho que me gustara, pero es imposible. Si hasta mi canción favorita de Amy Winehouse (You know that I’m no good) suena un par de veces en ella (confieso que no me quedé a escuchar la versión de la China Suárez durante los créditos, empezó y dejé la sala, porque en serio, estaba indignada).

Lo más curioso es que al libro no le tenía nada de fe, pero se me quedó bastante impregnado.

Espacio de imágenes y palabras

El arte... Expresión de sensaciones, sentimientos, fantasías, ideas...

Junior

Un niño hecho hombre y va en solitario, con humildad.

Luna Paniagua

Escritura y lectura

VIENDOFOTOS

CarlosGF fotografía

Icástico

"Una cosa es ser solidario y otra serlo a cambio de nada" (Mariano Rajoy, quién sino)

ClemSinOxígeno

Escritora que vuela a un centímetro del suelo.

Todos los dias un viaje ~ Blog

Una mirada sobre el mundo. Viajes. Lugares. Gentes. Arte y Cultura.

Letras Desordenadas

Un blog sobre libros, escritores y lectores.

Mis historias y otros devaneos

Blog de Lídia Castro Navàs

Cafés para el alma

mientras sigo perdida entre palabras

A la Sombra de la Luna

Verdades que parecen Mentiras & Mentiras que parecen Verdades.

Ana Centellas

Iniciando mi aventura literaria

Viajera Indómita

Relatos y fotografías itinerantes

ColorFul World by Magda

Magdalena Esparza

Some Films and Stuff

Sometimes I watch films and write stuff down.

No tienes idea

¿Piensas que me conoces? ... Créeme, no tienes idea

Reading and Living

Un blog 70% literario y 30% cotidiano.

SOY_FURTIVAA

de todo un poco!!!

Tinta, Pluma y un Chai

No sabia por donde empezar, y empecé por mi

Singularette

No solo soltera, sino singular

Una chica trotamundos

CONSEJOS E HISTORIAS DE UNA CHICA VIAJERA

Un pedacito de Mar

un espacio para echar a navegar ideas...

Zambullida's Blog

Sobre la belleza de lo humano

Abrazoscompartidos

...porque las palabras también abrazan

Atardecer en blanco y negro

Aspiro a respirar sin recordar el olvido

Luciano Escribe

Ficción - Cuentos - Historias - Poesía - Cartas - Reflexiones - Alegorías

Escritura Creativa

Desvaríos de una hija del trópico, amante del mundo.

La caricia del gato negro

Blog literario de Andoni Abenójar

enalma fotografías

Reflejo de un instante de vida

El Café de Nicanor

-en la mesa más redonda-

Camino al andar

Blog de viajes

Mi camino buscandoT

...y os encontré.

Cerdo Venusiano

Tocino, ciencia ficción y chistes prosaicos.

Cuaderno de Murúa Niño

los recuerdos son realidad, son ficción, son un invento, son yo

Historias malditas, malditas historias

Historias, cuentos y relatos que no fueron a ningún sitio.

CORAZÓN DE FANTASMA

Todo termina siendo una psicofonía. Yo sólo las escribo.

El Surrealista, Absurdo y Excéntrico Mundo de Dark Sibarel

Lo único constante es el cambio... estos cuentuitos, microcuentos, cuentos cortos y micro sagas, son un destilado de mi mente preparándose para lo que habrá de venir... "Iä! Iä! Sibarel fhtagn!"

La lagartija, el blog de Luis Juli Aydillo

Sobre motivación, liderazgo y regeneración

Mamiga Blog

By La Pelu

Juana UCm

Juana, Julie & Julia

VIAJES AL FONDO DEL ALSA

“Quizás viajar no sea suficiente para prevenir la intolerancia, pero si logra demostrarnos que todas las personas lloran, ríen, comen, se preocupan y mueren, puede entonces introducir la idea de que si tratamos de entendernos los unos a los otros, quizás hasta nos hagamos amigos” – Maya Angelou

Inhalando líneas

"Y si leo, si compro libros y los devoro, no es por un placer intelectual —yo no tengo placeres, sólo tengo hambre y sed— ni por un deseo de conocimientos sino por una astucia inconsciente que recién ahora descubro: coleccionar palabras, prenderlas en mí como si ellas fueran harapos y yo un clavo, dejarlas en mi inconsciente, como quien no quiere la cosa, y despertar, en la mañana espantosa, para encontrar a mi lado un poema ya hecho."