Grises

“Being alive is essentially a very lonely proposition. You have to mostly carry your pack alone. Nobody gets as much help as they need”.

Lo dije varias veces y lo repito porque sí. Soy horrible para ver series. Supongo que tiene que ver con mi poca capacidad de ser constante con algo en la vida. Tengo una lista interminable de series que me gustaría ver y que, creo, en algún momento veré. Pero no me siento mucho a hacerlo.

Me habían recomendado, entre otras, hay gente que mira muchas series, mucha gente, The affair. No sabía de qué se trataba aunque con su título no era difícil de intuir por dónde iba a ir la historia. The affair empieza con dos personas que se conocen y de a poco se enamoran y tienen una relación extra marital a medida que sus mundos personales se van derrumbando e intentan levantar los ladrillos como pueden. Cada uno tiene sus mambos, sus secretos, sus miedos, pero se aman y eso es algo que no pueden evitar, porque es algo que sucede sin que uno lo elija.

(La serie recién la comienzo y vi hasta el capítulo 8 de la segunda temporada, así que comento sólo hasta esa parte)

 

Hay varias cosas que me gustan de la serie The Affair. Por un lado, que los personajes tienen muchos matices. Ninguno es bueno, ninguno es malo. Son todos terriblemente humanos, con virtudes y defectos, algunos más insoportables que otros. Personas que cometen errores, que se mandan cagadas. Que a veces no saben qué hacer con sus vidas. A la larga, nadie es experto en tomar decisiones, y de ellas dependen tantas cosas. Muchas veces no son queribles, incluso nos puede suceder eso con sus protagonistas. A mí se me rompió el corazón cuando Noah casi se coge a su publicista después de haber luchado tanto para poder estar con Allison, aquella de quien se enamora y por quien termina dejando a su mujer. Una Allison ahora embarazada y un poco abandonada.

Por otro lado, la idea de dividir cada capítulo en dos puntos de vista, en dos versiones, pone en evidencia que no todos vivimos un mismo hecho, una misma escena, de la misma manera. Algunos se quedan con ciertos detalles y a la hora de recordar es posible que ese recuerdo esté deformado por los huecos que uno va llenando hasta el punto de creer que eso sucedió tal cual lo tenemos en la cabeza. En The affair hay muchas escenas contadas dos veces y siempre de modos muy distintos, diferentes diálogos, diferentes gestos, vestimentas a veces incluso. Yo no recuerdo aquella noche del mismo modo que la recordás vos, seguro. Yo la viví desde mi perspectiva, una perspectiva contaminada por cada parte de mi personalidad y capacidad de quedarme con determinadas partes de cada vivencia.

En The Affair lo que menos interesa es esa subtrama policial que funciona como eje narrativo. Lo que interesa son esos personajes, no sólo sus dos protagonistas, sino las personas que los rodean. Maura Tierney como Helen, la mujer de familia que creía tener el matrimonio perfecto y un día se encuentra enfrentando un divorcio es una de las cosas más atractivas que tiene la serie.

 

Odio que Netflix sólo haya subido hasta la segunda temporada, porque desde que tengo Netflix estoy mucho más pajera para ver series o películas fuera de esa plataforma, es la verdad. Pero con The affair estoy demasiado enganchada como para dejarla.

Experimentando

Quiero escribir sobre “The Girlfriend Experience” pero no sé cómo abordarla. Eso pensaba hoy. Y es así. Pero de todos modos, al escribirla acá, en mi blog, para mí y quienes quieran leerme, no es necesario, supongo, que sea de un modo ni formal ni adecuado. Se supone que es como yo quiera, personal, es mi fiesta y voy a llorar si quiero hacerlo.

the-girlfriend-experience-staffel-1

Lo cierto es que esta serie me resultó, justamente, toda una experiencia. Me la vi toda en un solo día y no soy de las personas que se ven una serie en un día (quizás en un fin de semana pero sólo lo he hecho, creo, con dos: Girls y Orange is the new black; creo que me interesan las series sobre mujeres principalmente). Es cierto que es corta, trece capítulos de menos de media hora. Pero también es cierto que es una serie que se toma sus tiempos, que cada capítulo no tiene necesariamente un eje principal, una acción o hecho importante, y muchas veces incluso el final de cada uno se siente abrupto, azaroso. Hoy leí que Soderbergh sugiere ver esta serie como si en realidad fuese una película muy larga, de unas seis horas aproximadamente. Y puede ser que así funcione porque así me funcionó a mí.

Christine, el personaje en cuestión, es calculadora y fría. La serie es fría también, los colores siempre son fríos, no hay nada de calor, planos muy calculados, muchas veces desde afuera, a través de ventanas o vidrios. Hay distancia, la misma que la propia Christine genera con cada una de las personas que la rodean. Juega a que uno crea conocerla pero ella sabe que en realidad nadie sabe todo de ella, quizás ni ella misma.

El último capítulo es el más extraño. El penúltimo funciona a simple vista mejor como cierre de temporada. Sin embargo, hay todavía más por ver ahí. A una Christine metida más y mejor que nunca en el mundo de las escorts, un mundo que en realidad entendió desde un principio. Recuerdo que el Joker de Heath Ledger decía “Si eres bueno en algo, nunca lo hagas gratis”, y esto parecería aplicarse a ella. El sexo es más bien algo que tiene de manera compulsiva, es otro de los mundos en donde quiere tener el control. Y en el último capítulo, que gira en torno a, digámoslo del modo más bruto, “un turno más”, a ella se la ve desenvolverse con total experiencia, aún ante situaciones que para muchos nos resultaría absurdas.

El mundo de la prostitución, de las escorts de lujo en este caso, fue tratado muchas veces en el cine. Incluso la serie tiene su origen en la película homónima de Soderbergh protagonizada por la increíble Sasha Grey (la quiero mucho). Pero creo que esta serie logra, más allá de su tono tan frío, retratarlo fuera de los juicios morales más básicos que podrían girar en torno al tema. “Porque me gusta”, contesta de la manera más directa y brutalmente honesta que encuentra la protagonista a su hermana sobre el tema. ¿Y qué si es así?

You had to love someone else just to know your worth

No puedo ser muy objetiva cuando se trata de la serie “Girls”. Me devoré su primera temporada en dos días y con el resto las seguí a tiempo, y nunca tuve que juntar dos episodios porque no pasaba más de un día o dos desde que se emitía hasta verlo. Y soy horrible viendo series porque soy lo menos constante, pero con ellas siempre estoy. Y esta última temporada está terrible, en el mejor de los sentidos. Cada personaje, no sólo las protagonistas, siguen revelando capas y capas de su personalidad. La serie está mucho más madura y así también sabe pegar, sabe moverte todo. A continuación, todo con spoilers, sorry.

I don’t know what the fuck is wrong with me.

Marnie es un personaje que, a diferencia de muchos, me gustó cuando se le cayó la imagen de muchachita perfecta y su vida comenzó a ser…un desastre. Es cierto que hubo momentos (si lo sabremos quienes seguimos la serie) en que daba un poco de vergüencita ajena su personaje, que realmente se ponía ella misma en situaciones embarazosas. Confieso que me molestaba más cuando era en público, que en la intimidad, como aquel momento que alguna vez cité en mi blog. ¿Por qué? Porque quién no, supongo. En fin…

Por un lado, desde que Lena Dunham decidió pegarle a su personaje, nunca dejó de hacerlo. Es como que servía para demostrar que podés ser la más linda, pero eso no implica que tengas la vida resuelta. Todo lo contrario. Marnie depositaba esperanzas en quien le diera un poquito de atención, con falsas expectativas de convertirse en una famosa cantante, y claro, ser la esposa de alguien, como alguna vez Charlie le dijo y ella lo recuerda al encontrárselo, unas temporadas después, en alguna calle de Nueva York, casi irreconocible ya. Sí, se convirtió en la esposa de alguien en ese tiempo, de un alguien que fue un extraño, que nunca la trató bien, pero que era parte de un sueño más al que no quería renunciar.

En Panic at the Central Park, el último capítulo emitido de la que probablemente sea mi serie preferida del momento y casi de la vida, me atrevería a decirlo, ese reencuentro inesperado (para ella y para nosotros) con Charlie, trae muchas cosas consigo. En menos de media hora, nos pasa todo.

Mientras refleja lo que podría ser casi cualquier encuentro con un ex con el que nunca dejaron de pasar cosas, o con quien algo no se resolvió y por lo tanto eso latente en el aire sigue provocando sensaciones, mientras se depositan esperanzas de un volver a empezar, o de un borrar lo que pasó (What if we ran away? What if like, the last few years were just a bad dream, and we ran away?), cerca del final aparece aquello que nos suprime toda esperanza de algo lindo, luminoso, bueno.

Pero entonces, otra vez, nos obligan a transitar por distintas sensaciones y cuando una entristece por aquello que no fue y no será, que no puede ser, no como queremos que sea, al menos tiene su razón de ser. De todo lo  malo sale algo bueno, y Marnie por primera vez enfrenta a Desi, lo deja, decide irse, ser ella por primera vez quien maneje su vida, ser una mujer que no dependa de un hombre, de alguien más. I don’t need any of my stuff.

I just don’t know who I am right now. I’m like, a ghost of myself. I don’t know what I’m doing here or anywhere else.

Por otro lado, mi corazoncito aún no puede superar a Charlie, a todo eso que podría haber sido, lo diferente que podrían haber sido las cosas si otras hubiesen sido las decisiones. Pero supongo que así es la vida, somos el resultado de nuestras decisiones, nuestras, las mías y las tuyas. Y el pasado pesa pero no nos pisa, no aplasta. El what if es lo que más pega, quizás. Todo final tiene razón de ser, probablemente.

Tocaya

Uno de mis nuevos personajes favoritos de la tv.

Sutil diferencia

Ay, Marnie, Marnie, Marnie. Such a beautiful mess. Me gustabas cuando empezaste a derrapar, cuando se te cayó la fachada de muchachita perfecta. En algunas cosas me hacías acordar a mí. Pero lo tuyo es cada vez peor, no sé si sentir pena o qué.

¡Vuelvan!

Las extraño.
Tengo el libro aunque confieso que aún no lo he agarrado. Espero que sea aunque sea un poquito de lindo como la serie.

El final del cuento de hadas… y vampiros, y hombres lobos…

…y otros seres fantásticos que harían que el título de mi entrada sea muy largo.

Sólo voy a decir algo que me duele. Amaba True Blood. La descubrí un poco tarde, pero cuando lo hice me devoré las primeras cuatro temporadas con una rapidez impresionante en mí, que a las series no siempre les tengo la paciencia suficiente como para ver tantos capítulos y mucho menos de corrido. Pero mientras las primeras temporadas (y por primeras creo que sólo diría la una y la dos) me encantaron, me volvieron loca, después empezó a decaer bastante. La quinta y la sexta fueron especialmente malas. El capítulo de la muerte de Terry fue de los peores (Terry no era un personaje ni muy importante ni muy atractivo y para el colmo al capítulo se lo sentía excesivamente estirado). Y esta última, si bien volvió a algunos recursos que habían quedado un poco olvidados y que sabemos que no fallan (como por ejemplo, las escenas de sexo que al principio nos hacían estar así), también parece que los escritores ya no le ponen ganas a nada.

En el segundo capítulo de esta última temporada, por ejemplo, Alcides aparece en pantalla atrás de Sookie y apenas pasado medio capítulo dice unas pocas líneas. El resto del tiempo está ahí parado sin actuar (o sea sin hacer ni decir nada, no le pidamos a Joe Manganiello que actúe, no le sale). Se nota a la legua que no sabían qué hacer con ese personaje.

En fin, con lo que queda de la temporada, sólo diré que espero que tenga un final digno, que dejen un poco de lado a todos esos personajecitos poco interesantes (el pueblo de Bon Temps está lleno de ellos y me aburren cuando aparecen, quisiera que Violet le haga lo mismo que ya hizo con uno a todos) y se enfoque en los que realmente importan, aquellos que nos hicieron que sigamos viendo esta serie durante todas estas temporadas.

…pero son necesarios, ¿o no?

Tiempo de brujas

Soy poco seguidora de series. No es que no me llamen la atención, pero soy poco constante entonces muchas veces ni empiezo a verlas directamente. Pero hay unas pocas que sigo, y son sobre todo aquellas con temáticas que me resultan muy atractivas. Y American Horror Story es una de ellas. Su primer temporada, que empezaba de manera morbosa, presentó a personajes inolvidables y con actores tremendos, más allá de su happy ending, me gustó bastante. La segunda me atrajo bastante más desde un primer instante, pero fue porque sucedía en un manicomio. Y me encantan las historias que suceden dentro de ellos. Me gustan porque garantizan un desfile de personajes interesantes, aunque en este caso, los más interesantes no eran los encerrados allí: resaltaría a Jessica Lange que empieza como una monja malvada que termina redimiéndose, o el personaje de Zachary Quinto, que en un segundo, una mirada y te cambia la percepción ciento ochenta grados sobre él.

Y ahora se trata de brujas. A las actrices que ya quisimos tanto desde la primer temporada o no, Jessica Lange, Lily Rabe, Sarah Paulson, Taissa Farmiga, se le suma la gran Kathy Bates, haciendo de una especie de Elizabeth Bathory, que quiere mantenerse joven eternamente sin importar a causa de qué. En un solo capítulo, American Horror Story: Coven nos presentó todo un mundo interesantísimo, que tiene a la mujer como protagonista. Mujeres que no se dejan pisotear, que van a por lo que desean, pero que tampoco pueden evitar en un momento de debilidad llorar a escondidas, sola y desnuda, frágil ante nadie. Y debo decir que si con Emma Roberts me venía encariñando tras varias películas en las que aparece divina, esta temporada puede llegar a ser la consagración de mi amor por ella.
Me tienen colmada de las mejores expectativas. Porque si esto ya fue fascinante, con una serie que nos acostumbra a sorprendernos todo el tiempo no me quedan dudas de que no seré decepcionada.

La voz de una generación

Creo que puedo ser la voz de mi generación, bueno, al menos de una generación.

¿Por qué nos gusta Girls? ¿Por qué la queremos a Lena/Hannah?

Las “chicas” son jóvenes que todavía intentan encontrarse a sí misma, saber qué quieren, crecer y entender el mundo en el que están. Luchan día a día contra el mundo y contra ellas mismas. Asumir responsabilidades, desligarse de los padres, aprender a no caerse después del fin de una relación, descubrir su vocación y poder hacer lo que les gusta aún cuando tienen un deadline que las aterroriza… y vivir. Pero siguen siendo chicas, inmaduras, espontáneas, impulsivas.

Quizás porque rondan mi edad y porque a veces me siento igual de perdida que ellas. Porque aún vivo con mi madre, hace años que no tengo una relación estable y gasto más de lo que gano, siendo un desastre total con mis finanzas, porque en el fondo sé que en la calle no me voy a quedar. Porque si me hablan de hijos o matrimonio huyo despavorida. Porque a veces no termino de saber qué quiero, o cómo hacer para lograrlo.

Hannah se convirtió en alter ego, en referente, seguramente de más de una. Con sus kilitos demás y sus innumerables escenas humillantes. Y aunque a veces no podamos comprender por qué tras conseguir lo que quería con Adam (que sea su novio) luego decide terminar todo incluso llamando a la policía. Tal vez porque una misma nunca sabe de lo que es capaz hasta que no sabe cómo actuar. Pero Hannah encontró a su Adam, lo perdió, pero como dijo él mismo en ese hermoso final de temporada que nos regaló Judd Apatow, “yo siempre estuve aquí”. Y es que así fue, Adam nunca se fue, o sí, se alejó, pero no por motus propio. Él hubiese estado siempre ahí, junto a Hannah, molestándola, cargoseándola, histeriqueándole, y sometiéndola en la cama. Porque si algo había entre Adam y Hannah era entendimiento. Aunque ellos no se dieran cuenta, se entendían. Por eso no funcionan de otro modo. Adam no funciona con otra “chica bonita y perfecta”. Adam necesita a Hannah. Y Hannah, devastada por un deadline que no logra cumplir y que hace traer un TOC que parecía haber quedado atrás de vuelta, necesita cortarse el pelo en medio de su crisis y luego pedir ser rescatada. Aunque no lo diga textualmente, ése es el llamado que le hace a Adam, un llamado de emergencia. Y él lo capta inmediatamente. “Siempre estuve aquí”.

Y es un gran final de temporada, no sólo por ese reencuentro, sino porque quiere decir que todavía Hannah no maduró, no pudo hacerse por sí misma, y podremos seguir siendo testigos de sus intentos en la próxima temporada.

Siempre amé tu locura

Escucho casualmente esa canción, la escucho en mi mente, porque no suena en ningún lado, pero por “x” motivo aparece en mi cabeza. Y recuerdo a esas hermosas locas de amor. Y sobretodo a Simona.
Recuerdo cómo tira un sillón por la ventana e incentiva a los vecinos así a deshacerse de esas cosas que no nos gustan o nos hacen mal. Recuerdo que tiene sexo con un muchacho en un gimnasio y ella, en su forma de ser descontrolada, pasional y un poco agresiva, le muerde fuerte y él la rechaza. Recuerdo cuando siente ganas de ser madre, y llega a pasear por la calle con una almohada bajo su remera, simulando un embarazo. Recuerdo cuando su doctor, su querido doctor, el psiquiatra del que ella sabía que estaba enamorada, la rescata de un sucio baño en una estación de trenes, con las muñecas cortadas y la lleva en brazos. Y sobretodo recuerdo aquello que esperábamos desde el primer capítulo, ese “te invito a tomar un café”, que se tardó varios años en llegar y que así como cerraba la temporada, le daba un nuevo comienzo a la historia. Hasta el día de hoy, ninguna ficción argentina me gustó tanto y supo provocar tantas sensaciones encontradas como “Locas de Amor”. Porque si bien veía antes que a nadie a Simona, también recuerdo a Eva con sus delirios y a Juana con sus traumas sexuales debidos a una infancia robada. Incluso las recuerdo andando en un auto por la calle y cantando “Dancing Queen” de ABBA.

Nunca fue fácil
pero creo en tus ojos
Es tan frágil depender de todo.
Y cómo explicarte
desde el encierro
cuánto miedo da salir
a ese mar de dudas.

 

La voz de Cerati para musicalizar estas historias tan hermosas como dolorosas.
Mis historias y otros devaneos

Enseño, aprendo y escribo

Cafés para el alma

mientras sigo perdida entre palabras

A la Sombra de la Luna

Verdades que parecen Mentiras & Mentiras que parecen Verdades.

Ana Centellas

Iniciando mi aventura literaria

Viajera Indómita

Relatos y fotografías itinerantes

ColorFul World by Magda

Magdalena Esparza

Some Films and Stuff

Sometimes I watch films and write stuff down.

No tienes idea

¿Piensas que me conoces? ... Créeme, no tienes idea

Reading and Living

Un blog 70% literario y 30% cotidiano.

SOY_FURTIVAA

de todo un poco!!!

Tinta, Pluma y un Chai

No sabia por donde empezar, y empecé por mi

Singularette

No solo soltera, sino singular

Una chica trotamundos

CONSEJOS E HISTORIAS DE UNA CHICA VIAJERA

Un pedacito de Mar

un espacio para echar a navegar ideas...

Zambullida's Blog

Sobre la belleza de lo humano

Abrazoscompartidos

...porque las palabras también abrazan

Atardecer en blanco y negro

Aspiro a respirar sin recordar el olvido

Luciano Escribe

Ficción - Cuentos - Historias - Poesía - Cartas - Reflexiones - Alegorías

Escritura Creativa

Desvaríos de una hija del trópico, amante del mundo.

La caricia del gato negro

Blog literario de Andoni Abenójar

enalma fotografías

Reflejo de un instante de vida

El Café de Nicanor

-en la mesa más redonda-

Camino al andar

Blog de viajes

Mi camino buscandoT

...y os encontré.

Cerdo Venusiano

Tocino, ciencia ficción y chistes prosaicos.

Cuaderno de Murúa Niño

los recuerdos son realidad, son ficción, son un invento, son yo

Historias malditas, malditas historias

Historias, cuentos y relatos que no fueron a ningún sitio.

CORAZÓN DE FANTASMA

Todo termina siendo una psicofonía. Yo sólo las escribo.

Los microcuentos de Dark Sibarel

Lo único constante es el cambio... estos cuentuitos, microcuentos, cuentos cortos y micro sagas, son un destilado de mi mente preparándose para lo que habrá de venir...

La lagartija, el blog de Luis Juli Aydillo

Sobre motivación, liderazgo y regeneración

Juana UCm

Juana, Julie & Julia

VIAJES AL FONDO DEL ALSA

“Quizás viajar no sea suficiente para prevenir la intolerancia, pero si logra demostrarnos que todas las personas lloran, ríen, comen, se preocupan y mueren, puede entonces introducir la idea de que si tratamos de entendernos los unos a los otros, quizás hasta nos hagamos amigos” – Maya Angelou

Inhalando líneas

"Y si leo, si compro libros y los devoro, no es por un placer intelectual —yo no tengo placeres, sólo tengo hambre y sed— ni por un deseo de conocimientos sino por una astucia inconsciente que recién ahora descubro: coleccionar palabras, prenderlas en mí como si ellas fueran harapos y yo un clavo, dejarlas en mi inconsciente, como quien no quiere la cosa, y despertar, en la mañana espantosa, para encontrar a mi lado un poema ya hecho."

El mundo de Juana

Escritura sanadora

Sexticles (+18)

Short sex stories for adults. Breves relatos eróticos para adultos.

Pinta y Troquela

Pinta y troquela es mi blog, en el que ire colgando algunos de mis trabajos de scrap.

ZONNE

Stay sunny, stay zonne.

Chica Latinoamericana

crónicas de una vida nómada

Encuentratuvoz

"La mujer que lee, almacena su belleza para la vejez''.

lados b y rarezas

este blog no va a cambiar el mundo, pero me servirá para escribir sobre música.

No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

El segundo estante a la derecha

Blog literario donde comentar y compartir lecturas de diferentes temáticas